UNA VUELTA · MAYORÍA RELATIVA
Reino Unido: gana una persona por distrito
La Cámara de los Comunes se elige en 650 circunscripciones, cada una con un representante. El elector marca un candidato. Obtiene el escaño quien reúne más votos en ese distrito, aunque no supere el 50 %. Este sistema se conoce como first past the post.
Ejemplo ficticio: A recibe 4.000 votos, B obtiene 3.500 y C suma 2.500. A consigue el único escaño con el 40 %. Los votos de B y C no se trasladan a otro candidato ni generan un reparto proporcional nacional.
Para conocer cuántos diputados tendrá un partido hay que sumar los distritos que gana. Un apoyo muy repartido puede producir menos escaños que otro concentrado en circunscripciones donde permite quedar primero. Esta explicación se refiere a los Comunes: los parlamentos territoriales y otras elecciones británicas utilizan también otras fórmulas.
UNA PERSONA · HASTA DOS VUELTAS
Francia: qué cambia entre las dos vueltas
La Asamblea Nacional tiene 577 diputados elegidos en otras tantas circunscripciones. Se vota a un candidato. Para vencer en primera vuelta necesita más de la mitad de los votos expresados y votos equivalentes, al menos, al 25 % de los electores inscritos.
Si nadie cumple ambas condiciones, se celebra una segunda vuelta. Pueden mantenerse quienes obtuvieron votos equivalentes al menos al 12,5 % del censo. Si solo uno supera ese umbral, puede concurrir también el siguiente más votado; si ninguno lo alcanza, pueden hacerlo los dos primeros. Por eso la segunda vuelta puede enfrentar a dos o a más candidatos. Gana quien obtenga más votos.
Ejemplo ficticio: hay 1.000 inscritos y 600 votos expresados. A suma 280, B 190 y C 130. Nadie supera la mitad de 600. Los tres alcanzan los 125 votos exigidos para poder continuar. Si concurren los tres y después obtienen 290, 220 y 90 votos, A gana el escaño.
El umbral se calcula sobre inscritos, no sobre quienes acudieron a votar. En este ejemplo, 125 votos son el 12,5 % del censo y el 20,83 % de los votos expresados.
DOS VOTOS · SISTEMA PROPORCIONAL PERSONALIZADO
Alemania: dos votos y representación proporcional
El primer voto elige un candidato en una de las 299 circunscripciones; el segundo, una lista cerrada de partido en el estado federado. Pueden pertenecer a partidos distintos. El segundo voto determina cuántos escaños corresponden a cada partido; después se distribuyen entre sus listas territoriales.
Desde la elección de 2025, el Bundestag tiene 630 escaños. Para un candidato de partido, quedar primero en su distrito no garantiza entrar: su puesto debe estar cubierto por los escaños obtenidos con los segundos votos en ese estado. Se prioriza a los ganadores de distrito de su partido según su porcentaje de primeros votos; las plazas restantes se cubren por la lista. Un candidato independiente sí obtiene el escaño si queda primero en su distrito.
Ejemplo ficticio: a un partido le corresponden cinco escaños en un estado, pero siete de sus candidatos quedaron primeros. Entran los cinco con mejores porcentajes de primer voto; los otros dos no obtienen escaño. No se añaden puestos para incorporarlos.
La barrera general es el 5 % de segundos votos nacionales. También participan en el reparto partidos cuyos candidatos quedaron primeros en al menos tres circunscripciones, conforme a la regla vigente tras la sentencia constitucional de 2024. Los partidos de minorías nacionales están exentos de esa barrera.
LISTAS CERRADAS · REPARTO TERRITORIAL
España: reparto por provincias
Para el Congreso se elige una lista cerrada: no se reordena a sus integrantes. Los 350 escaños se distribuyen territorialmente. Cada provincia tiene un mínimo inicial de dos; Ceuta y Melilla, uno cada una. Los restantes se asignan a las provincias según población.
En cada provincia se aplica D’Hondt a las candidaturas que alcanzan al menos el 3 % de sus votos válidos. Superar esa barrera permite entrar en el cálculo, pero no garantiza un escaño. Ceuta y Melilla eligen al candidato con más votos. No existe un reparto posterior que ajuste todo el Congreso al porcentaje nacional.
Ejemplo ficticio: una circunscripción reparte tres puestos entre A (6.000 votos), B (3.500) y C (2.000). Los tres mayores cocientes son 6.000 de A, 3.500 de B y 3.000 de A: A obtiene dos escaños y B uno. C supera el 3 % y se queda sin representación.
Cómo comparar los resultados sin confundirlos
Un 30 % nacional no equivale automáticamente al 30 % de los escaños. En Reino Unido y Francia hay que ganar circunscripciones individuales; en España influye cuántos escaños reparte cada provincia; en Alemania importa el segundo voto y qué partidos entran en el reparto.
Antes de comparar, identifica la cámara, el territorio, el tipo de voto, la vuelta y el denominador del porcentaje. En Francia, sumar primera y segunda vuelta contaría dos participaciones de muchas personas; en Alemania, mezclar primeros y segundos votos uniría decisiones distintas. Las reglas explican diferencias de representación, pero no permiten atribuir por sí solas la conducta de los electores.
Preguntas frecuentes
¿Dos votos en Alemania significan dos diputados por elector?
No. Son dos decisiones que intervienen en un mismo reparto: persona y lista. Los escaños de los ganadores de distrito de un partido están incluidos en los que le corresponden, sujetos a cobertura por segundo voto.
¿Dos vueltas significan que siempre hay un duelo?
No en las legislativas francesas. Pueden permanecer más de dos candidaturas si cumplen el umbral exigido. Además, una candidatura clasificada puede retirarse. No debe confundirse esta elección con la presidencial.
¿Esta comparación sirve para el Senado, las municipales o las europeas?
Se centra en las cámaras bajas indicadas. Las reglas de otra institución pueden cambiar incluso dentro del mismo país: hay que identificar siempre qué órgano se elige antes de aplicar un ejemplo.
Cómo hemos preparado esta explicación
Redacción propia basada en los parlamentos, autoridades electorales y normas enlazados en cada apartado. ACE aporta un directorio de documentación por países y temas para ampliar la investigación. Los ejemplos usan candidatos y cifras inventados; no son resultados reales ni predicciones.